sábado, 22 de noviembre de 2008

uno, dos, probando

que no salga mi mail aquí

3 comentarios:

Unknown dijo...

¿Qué me importa que seas juiciosa?
¡Sé bella y sé triste! Las lágrimas
añaden un encanto al rostro,
como el río al paisaje;
la tormenta rejuvenece las flores.

Te amo sobre todo cuando la alegría
huye de tu frente abatida;
cuando tu corazón en el horror se ahoga;
cuando sobre tu presente se extiende
la nube horrible del pasado.

Te amo cuando tus delicados ojos derraman
una agua cálida como la sangre;
cuando, a pesar de que una mano te meza,
tu angustia, demasiado sólida, perfora
como un estertor agonizante.

Aspiro, ¡goce divino!,
¡himno profundo, delicioso!,
todos los sollozos de tu pecho,
y creo que tu corazón se ilumina
¡con las perlas que derraman tus ojos!

o.o dijo...

z?

Unknown dijo...

sí f

'politiques de l'amitié'